Jesús vuelve a decir: «Habéis oído que se dice en la Ley…». Esta vez se trata de la ley que dice: «Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo». Sin embargo, Jesús dice: «Ama a tu prójimo y reza por tu enemigo». Si dedicáramos más tiempo a rezar que a odiar… el mundo sería un lugar mejor.