Simeón

La ilusión nos atrae y nos inspira a involucrar a los demás. La historia de Simeón nos muestra que la ilusión no es algo pasivo, sino una fe activa arraigada en la esperanza, que nos prepara para la transformación e invita a otros a formar parte de la historia de Dios. Esta Navidad, deja que tu ilusión por lo que Dios puede hacer se refleje en conversaciones e invitaciones que acerquen a otros a Jesús.