La vida a menudo nos llama a enfrentarnos a situaciones que parecen superarnos. Nuevas tareas, conversaciones difíciles, oportunidades de servicio o etapas que exigen valor. En este mensaje de nuestra serie «Anclas», analizamos el llamamiento de Josué para guiar al pueblo de Dios hacia la Tierra Prometida y el paso que dio Pedro al salir de la barca para dirigirse hacia Jesús. A través de Josué 1:9, se nos recuerda que el valor no es la ausencia de miedo, sino confiar en Dios ante el miedo. Cuando el miedo intenta impedirnos empezar y el desánimo intenta impedirnos continuar, la promesa de Dios sigue siendo nuestro ancla: Él estará con nosotros dondequiera que vayamos.